Esta semana he participado en Azkoitia y en Donostia en dos eventos con mi violín eléctrico.
Han sido dos actuaciones con un carácter muy diferente cada una.
La amenización de una cena en un restaurante y la animación de una fiesta en un bar.
El viernes por la noche he acudido al restaurante Laja de Azkoitia.
Violín eléctrico en Azkoitia
Laja es un restaurante que se encuentra en un entorno natural de gran belleza.
Hace pocos meses ha cambiado de propietarios y lo han reconvertido en pollería.
Para la captación de de clientes hacen un gran esfuerzo organizando eventos, entre ellos conciertos de diferente carácter.
En este caso, han querido ofrecer algo diferente y me han llamado para amenizar la cena con mi violín eléctrico.
He interpretado un repertorio variado, al estilo del que puedo ofrecer en un cocktail.
Eso sí, siempre teniendo en cuenta que los asistentes han acudido para cenar, por lo que mi actuación no deja de ser un complemento a su cena.
Así mismo, he visto que había mesas ocupadas por familias, con niños.
Por ello, he adecuado mi repertorio a este público.
Eso sí, según ha ido avanzando la cena y los comensales han pasado a ser solamente adultos, mi repertorio ha ido animándose.
La propuesta ofrecida en este restaurante de Azkoitia ha tenido una muy buena acogida.
Tras el evento del viernes en Azkoitia, el sábado ha sido igual de intenso, o más…
Evento de Schweppes en Donostia
La marca de refrescos Schweppes contactó conmigo para realizar varios pases en una fiesta que tenían organizada en el bar El cine de Gros de Donostia.
Este establecimiento, cuya antigua ubicación estaba en la zona de San Bartolomé, organiza «tardeos» a los que acuden personas de entre 40 y 60 años.
Es por eso que la música que querían que ofreciese eran temas de los 80, 90 y 2000.
Pues eso es lo que he preparado.
Con la inestimable ayuda de Peru, DJ de Nemux, he realizado diferentes intervenciones en las que el público ha quedado gratamente sorprendido.
El ambiente que se ha creado ha sido impresionante y todos los asistentes hemos disfrutado mucho.
No tengo más que palabras de agradecimiento a todo el personal del bar, especialmente al dueño, Oscar.