Esta Nochevieja hemos vuelto a acudir al Hotel Monte Igueldo para amenizar el momento previo a las uvas de fin de año.
Es el tercer año consecutivo que acudimos al hotel para poner música en esta cena de gala.
El éxito obtenido por nuestro violinista en años anteriores ha hecho que esta actuación sea casi obligada en esta celebración.
A diferencia de las otras ocasiones, que nos llamaba Leire, de 20eventos, esta vez ha sido la directora del hotel la que nos ha requerido.
El Hotel Monte Igueldo organiza una cena de Nochevieja para despedir el año y, tras las uvas, un cotillón de Año Nuevo.
Tras la cena y justo antes de las campanadas hay un momento de expectación y de cierto nerviosismo en el que hace un par de años me invitaron a actuar.
El violín eléctrico, con acompañamiento de bases grabadas, es ideal para animar este tipo de eventos.
El repertorio interpretado en Nochevieja
La decoración de la cena ha estado ambientada en los años 70, por lo que he pensado que había que abrir la actuación con alguna canción característica de esa época.
¡Y qué mejor que ABBA!
- Mamma mia
- Flowers
- Dance Monkey
- Dance the Night
- Bamboleo
- Can’t Take My Eyes Off Of You
- A quién le importa
- Soy un truhan
Estos son los temas que he interpretado en la media hora que he tenido, aunque he llevado preparadas otras canciones, por si acaso…
Música alegre, animada, bailable y muy «clásica» para la ocasión.
Los asistentes han disfrutado con la propuesta y han aplaudido en varias ocasiones.
He contado con la colaboración de Burunda DJ.
Bueno, más concretamente de Jon, que se está convirtiendo en mi compañero de nochevieja, con quien comparto las uvas.
Al coincidir en el mismo espacio el baile posterior, he conectado mi violín en el equipo de Burunda, por lo que también hemos compartido recursos.
Ha sido un placer volver a venir al hotel con el violín eléctrico en esta noche tan especial.