La preboda se está convirtiendo en uno de los momentos más importantes de la celebración de una boda.
Es la ocasión que tienen los novios para saludar a los invitados y estar con ellos de manera distendida antes del gran día.
También es una manera de recibir a los asistentes que vienen de fuera y de darles la bienvenida.
Esta preboda en la que hemos participado ha estado organizada por María, de Martina por el norte.
Preboda en el Palacio Miramar
Normalmente, los que organizan este evento tratan de que no resulte una celebración de boda, sino que le intentan dar un carácter diferente.
No deja de ser una reunión, el momento de encuentro de los invitados a la boda con los contrayentes.
En esta ocasión, Louise y Gaston han venido a casarse a Donostia desde Suecia y han elegido el Palacio Miramar como punto de encuentro.
Han organizado una recepción muy elegante, adornando el Palacio con mucho gusto.
El grupo Bokado ha ofrecido un delicioso cocktail que hemos podido disfrutar en parte.
Nuestra agrupación
Louise y Gaston nos han contratado para tocar en esta preboda, pero también para la ceremonia religiosa que tendrá lugar mañana en la Basílica de Santa María.
Han demostrado tener, además de un buen criterio musical, muy buen gusto al elegir las propuestas musicales.
Para la preboda querían un dúo de guitarras que tocase principalmente música española.
Y eso es lo que les hemos ofrecido.
Hablé con el gran guitarrista argentino Leonardo Alonso y estuvo encantado de colaborar con nosotros.
Junto a otro guitarrista, ha ofrecido un repertorio variado, donde ha predominado la música española.
Música de Tárrega, de Paco de Lucía… pero también música hispanoamericana y, por qué no, temas de pop.
Hemos amplificado cuidadosamente el sonido de las guitarras con nuestro equipo de sonido.
El resultado no ha podido ser mejor.
Los asistentes han quedado encantados, incluso los novios han venido a felicitarnos.
Además, para redondear la velada, ha hecho un tiempo espléndido y hemos disfrutado plenamente de la belleza de la Bahía de La Concha.