Teníamos muchas ganas de venir a Sion para ofrecer este concierto. enmarcado en la 55 edición del Festival de Órgano de la Basílica de Valère.
No todos los días se puede disfrutar del sonido del órgano más antiguo del mundo en funcionamiento.
De autor desconocido, el órgano fue construido entre 1435 y 1437. La tribuna de nido de golondrina data de 1628.
La Basílica de Valère de Sion-Valais es el escenario donde se celebra este Festival de Órgano.
Al mismo acuden destacados intérpretes del instrumento y selectas agrupaciones.
El concierto
El programa del concierto, como es habitual, se ha compuesto de las piezas del proyecto Vientos & Piedras además de tres composiciones adecuadas para poder ser interpretadas en el órgano.
- José Jiménez (?-1678) Batalla del sexto**
- Armenia ARAKSAVAN – DJANGOULOUM (tradicionales) *duduk
- Bolivia CHOZAS BAÑADAS DE LUNA (P. Mezzelani) *quena
- Afganistán AI BOTE BERAHM (Tradicional) *kaval
- Antonio Martín y Coll (1650-1734) Diferencias sobre las folías**
- Argentina SENDA Y CREPÚSCULO (P. Mezzelani) *siku y charango
- Bulgaria ELENINO HORO (tradicional) *nai
- China ZHU YUEGUANG XIA (tradicional) *dizi
- Antonio Martín y Coll Danza del Hacha**
- Moldavia DOINA / HORA CIOBANESCA (tradicional) *kaval y nai
- Rumania SOROCUL MARE (tradicional) *kaval
** Órgano solo
Como «bis» hemos tocado YANICHARI (tradicional de Bulgaria) *canto y gaita de Tracia.
La agrupación que ha estado en Sion
Los componentes del proyecto Vientos & Piedras son reconocidos intérpretes en su ámbito.
- Loreto Aramendi: Órgano
- Pedro Miguel Aguinaga: Violín
- Pablo Mezzelani: Instrumentos étnicos y voz
Hemos ofrecido este concierto con especial ilusión y hemos quedado my contentos por la acogida del público.
Hay que destacar el magnífico estado en el que está el órgano de Valèrie, con un gran sonido.
También hemos disfrutado de la acústica de la Abadía, hemos tocado muy a gusto.
Aunque lo más importante es que tenemos que agradecer a la organización, especialmente a su directora artística, Véronique Dubuis, el trato que nos han dispensado.
Hemos tenido la ocasión de conocer rutas de montaña, probar vinos blancos típicos de Sion-Valais y degustar la raclette.
Un auténtico placer .
Merci beaucoup!