Zumaia ha sido la localidad donde hemos participado en nuestra primera boda del año.
Han sido sentimientos encontrados, alegría por volver a nuestra actividad después de tanto tiempo, pero también incertidumbre por no saber cómo va a evolucionar esta situación en la que nos encontramos.
El escenario concreto en el que hemos estado ha sido la ermita de San Telmo.
Majestuosamente situada sobre el acantilado formado por el Flysch que está junto a la playa de Itzurun.
La ermita está dedicada al patrón de los marineros y data del año 1540. De arquitectura muy sencilla, en su interior se encuentra un retablo de estilo rococó del siglo XVIII.