Hoy hemos participado en otra despedida religiosa dedicada a un ser querido.
Para ello, hemos vuelto a visitar la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el barrio donostiarra de Amara.
Un edificio construido en 1969 que conjuga la modernidad arquitectónica con algunos elementos más clásicos heredados de otros templos.
Utilizamos la música como vehículo para canalizar los sentimientos, nos ayuda a gestionar las emociones y a ordenar los recuerdos.
Por eso la utilizamos tanto en celebraciones alegres, como puede ser una boda, o en momentos más tristes como un funeral.
En este caso nos han llamado para poner música en una misa funeral de despedida de un familiar.
El repertorio interpretado
Hemos interpretado un repertorio clásico, tanto en su concepto como en el estilo de las obras.
- Entrada: Cantata 147 (Bach)
- Ofertorio: Ave Maria (Schubert)
- Comunión: Panis Angelicus (Franck)
- Bendición final: Agur Jesusen Ama (Gorriti)
La agrupación que ha participado en la despedida
Nuestro trío formado por soprano, violín y órgano es un seguro de calidad en cualquier ceremonia religiosa.
El equilibrio que se consigue entre la voz y los instrumentos, así como la experiencia y solvencia de sus integrantes, hace de esta agrupación la más solicitada para bodas y funerales religiosos.
Hay veces que tenemos que lidiar con cuestiones ajenas a la agrupación, como por ejemplo la afinación del órgano de la iglesia.
En este caso, el órgano estaba a falta de un buen repaso en este aspecto.
Pero, lo dicho, nuestra experiencia nos permite sacar adelante estos eventos con un alto nivel artístico, manteniendo siempre la calidad que nos caracteriza.