Las dos bodas de hoy, celebradas en Zestoa y en Hondarribia, han tenido el violín como protagonista.
En la primera, una ceremonia civil, el violín ha tocado solo, con el acompañamiento de una base grabada.
En la segunda, una ceremonia religiosa, ha sido el órgano el que ha acompañado al violín.
La boda celebrada en Zestoa ha tenido un carácter muy familiar.
Violín solo en Zestoa
La ceremonia ha tenido lugar en el caserío Lizarritz, en pleno centro del pueblo.
Un caserío propiedad de la familia del novio que ha sido acondicionado para la celebración.
Annie y Jon, los novios, han sido los encargados de seleccionar el repertorio.
- Entrada de los invitados y del novio: Aria en Re (J.S. Bach)
- Entrada de la novia: Salut d’amour (E. Elgar)
- Salida: Nere herriko neskatxa maite (B. Lertxundi)
Un repertorio ecléctico en el que han querido incluir una pieza de música vasca.
La propuesta ha gustado mucho gracias a la calidad de nuestra violinista.
A diferencia de la boda de Zestoa, la de Hondarribia ha sido una ceremonia religiosa.
Violín y órgano en Hondarribia
Hemos vuelto a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano de Hondarribia para participar en la boda de Alessia y Gorka, organizada por Reina de bodas.
- Entrada de los invitados y del novio: Canon (J. Pachelbel)
- Entrada de la novia: Enchanted (Taylor Swift)
- Lecturas: Panis Angelicus (C. Franck)
- Ofertorio: Aria en Re (J.S. Bach)
- Firmas: Unchained Melody (A. North)
- Salida: At Last (Etta James)
Un repertorio muy variado en el que no han faltado piezas clásicas.
Hemos disfrutado del sonido del órgano de la iglesia, que se fusiona perfectamente con el del violín.
Pero lo mejor ha sido que hemos podido estrenar la nueva consola del órgano.
La verdad es que hacía mucha falta una renovación de la misma.