Los restaurantes Mirador de Ulía de Donostia y Sansonategi de Hernani han sido nuestros escenarios de hoy.
Y el violín ha sido el gran protagonista de los dos eventos.
Aunque lo que ha marcado el día ha sido el trabajo en equipo, este trabajo ha hecho posible que todo fuera sobre ruedas.
La primera boda se ha celebrado en el restaurante Mirador de Ulía, desde donde disfrutamos de una de las mejores panorámicas de Donostia.
Ceremonia y cocktail en Mirador de Ulía
En primer lugar, hemos amenizado con el violín la ceremonia celebrada en los jardines del restaurante.
- Entrada de los invitados:
- Nuvole Bianche (L. Einaudi)
- River Flows In You (Yiruma)
- Entrada del novio: Mi corazón encantado (T. Oda)
- Entrada de la novia: A Thousand Years (C. Perri)
- Lecturas: The Night We Met (Lord Huron)
- Votos: All Of Me (J. Legend)
- Anillos y consentimiento: Love Of My Life (F. Mercury)
- Salida: Viva la vida (Coldplay)
Hay que decir que nos hemos encargado de la sonorización de la ceremonia, tanto de la amplificación como de los micrófonos.
Posteriormente, hemos subido al espacio reservado para la celebración del cocktail, en el que hemos interpretado un repertorio variado, pero en el que han predominado los temas animados.
También hemos colaborado con los invitados para poner la música a una pequeña tamborrada, interpretado la Marcha de San Sebastián.
Por supuesto, se ha creado un gran ambiente en este restaurante de Ulía.
La otra boda del día ha tenido lugar en Hernani.
Violín eléctrico en Sansonategi
Después de casi un año, hemos vuelto al restaurante Sansonategi, en el que nos han recibido de la mejor manera.
En primer lugar hemos amenizado el cocktail.
Ya desde el primer momento los invitados han empezado a bailar con la música, por lo que el ambiente ha sido inmejorable.
Tras el banquete, al que he sido invitado, he todado durante el primer baile de los novios.
Para ello, he interpretado la canción A Thousand Years.
Y después he realizado varios pases musicales durante la fiesta.
Ha sido un placer colaborar con Jorge, el DJ.
Pero si hoy hay que agradecer algo a alguien es a Iraia, Ander y Olatz por todo lo que han trabajado en la boda celebrada en Ulía.
Sin ellos no hubiera sido posible.
Eskerrik asko!