Hoy hemos estado en la parroquia de Gurutzeaga de Aiete, en Donostia, para finalizar oficialmente nuestra temporada de bodas.
Aunque no va a ser la última boda del año, nos queda otra en diciembre.
Ha sido una temporada muy intensa, llena de actividad, experiencias, anécdotas, mucho trabajo y buenos momentos en los que la música ha sido la gran protagonista.