La catedral del Buen Pastor de Donostia ha sido el escenario de nuestra actuación de hoy.
Este templo, construido en el S. XIX y de estilo neogótico, impone por sus dimensiones.
Por ello, es importante acertar con la agrupación que llevamos a esta iglesia.
Es cierto que hemos participado en ceremonias con agrupaciones muy pequeñas, como un dúo de violín y soprano o un dúo de cuerda, pero siempre tenemos en cuenta la ubicación y el número de asistentes.
De esta manera, podemos ofrecer el servicio más adecuado para cada ocasión.
Coro Sotto Voce en el Buen Pastor
Para acompañar esta despedida religiosa hemos ofrecido diferentes opciones.
Como he comentado antes, el tamaño de la catedral del Buen Pastor puede condicionar el resultado musical.
Por ello, he recomendado la elección de un coro de 13 componentes con el acompañamiento del órgano de la iglesia.
Formado por cantantes de gran experiencia y versatilidad, nuestro coro se adapta a cualquier repertorio.
En esta ocasión, el repertorio elegido ha sido muy clásico y muy apropiado para un funeral.
- Entrada: Cantata 147 (J.S. Bach)
- Ofertorio: Ave Maria (F. Schubert)
- Santo: Heilig (F. Schubert)
- Comunión: Ave Verum (W.A. Mozart)
- Bendición final: Agur Jesusen Ama (F. Gorriti)
- Condolencias: Aita Gurea (Madina)
En la catedral del Buen Pastor son muy estrictos con la elección de la música, tanto en bodas como en funerales.
Este es un programa que no presenta problemas en este sentido, aunque puede llamar la atención el momento en el que hemos cantado el Aita Gurea.
El sacerdote ha preferido que el Padre Nuestro fuera el popular, por lo que cantarlo en el momento de las condolencias nos ha parecido lo más apropiado.
Nos hemos situado en el coro de la iglesia, donde está el órgano, y nos ha acompañado el organista titular del Buen Pastor.