Hemos estado en la iglesia de Iesu del barrio donostiarra de Riberas de Loiola para participar en un funeral.
Ya estuvimos aquí en una boda celebrada en septiembre del año pasado y nos gustó mucho la acústica del templo.
En esta ocasión, hemos disfrutado aún más del sonido conseguido en esta iglesia diseñada por Moneo.
Lógicamente, cuando acudimos a un funeral no estamos pendientes del disfrute por la acústica del recinto o por las características arquitectónicas del mismo.
Pero cuando tocamos en una boda tampoco, son cuestiones que no podemos evitar apreciar.
Por supuesto, nuestro principal objetivo es dar a la ceremonia el carácter que necesita ofreciendo la mejor calidad musical.
Repertorio de la ceremonia
Nos han llamado el mismo día de la ceremonia por la mañana, por lo que tampoco ha habido demasiado margen con el repertorio.
En todo caso, hemos ofrecido un repertorio muy adecuado para esta celebración religiosa.
Antes del comienzo de la ceremonia, mientras entraban los asistentes, hemos interpretado el maravilloso Pater Noster de Duruflé.
En el Ofertorio, nuestra soprano ha cantado el Ave Maria de Schubert.
Durante la Comunión, ha sonado la Cantata 147 de Bach y tras la Bendición final no podía faltar el tradicional Agur Jesusen Ama.
Por supuesto, hemos acompañado los cantos populares de la misa, como el Santo o el Padre Nuestro.
Para el momento de las condolencias hemos interpretado Maitia nun zira? de Uruñuela.
La agrupación que ha estado en la iglesia de Iesu
Nuestro trío formado por soprano, violín y órgano ha sido la agrupación encargada de poner la música en este funeral celebrado en el Iesu.
Los miembros que formamos el trío tenemos mucha experiencia en este tipo de ceremonias, por lo que sabemos que lo importante es que la música sea una vía para canalizar los sentimientos y los recuerdos.
Tenemos un repertorio muy amplio y adecuado para acompañar todo tipo de despedida.
La iglesia de Iesu dispone de un buen órgano situado en el coro.
Ahí es donde nos hemos ubicado.