Hoy hemos vuelto a la Basílica de Santa María de San Sebastián para tocar durante una ceremonia religiosa.
He de reconocer que nos ha costado llegar a la iglesia.
El magnífico tiempo que nos ha acompañado durante todo el día ha hecho que nos desviásemos para asomarnos a la bahía donostiarra y disfrutar de su belleza.
No hemos podido resistir la tentación...