Hemos vuelto a visitar Orio para participar en la ceremonia civil de una boda celebrada en los jardines de la Bodega Katxiña.
No hemos podido evitar estar mirando al cielo por la constante amenaza de lluvia que había.
Pero el tiempo ha aguantado y la ceremonia se ha podido celebrar sin que la lluvia hiciese acto de presencia.