Hemos vuelto a visitar la Iglesia de San Vicente de Donostia, esta vez con nuestro cuarteto de cuerda.
Seguimos con nuestras bodas, disfrutando de cada una de ellas y de la música que tocamos.
Pero el disfrute es mayor cuando vemos un interés creciente de muchos novios en que seamos nosotros quienes pongamos la música en su ceremonia.
Esta es una de estas bodas.