Un violonchelo solo y un cuarteto de cuerda han sido las opciones musicales que nos han solicitado para ambientar sendos eventos celebrados en Donostia.
Los dos han tenido lugar en el Museo de San Telmo, más concretamente en su claustro, y nuestras actuaciones han servido para amenizar el cocktail de estos eventos.
En ambas ocasiones hemos tenido mucha suerte con el tiempo, aunque hayamos estado mirando al cielo...