He estado tocando en dos bodas celebradas en Donostia con mi violín eléctrico.
Ha sido en dos lugares muy diferentes, pero los dos con una belleza inigualable.
El hotel Nobu y la finca Itxasbide están en dos ubicaciones privilegiadas que cuentan con unas vistas únicas.
El hotel Nobu se encuentra en la cuesta que lleva al Palacio de Miramar.
Ceremonia religiosa en el Hotel Nobu
Ha sido una ceremonia religiosa celebrada en la terraza de una suite de este pequeño hotel de cinco estrellas.
Con mi violín eléctrico y un pequeño altavoz, he interpretado un repertorio que han elegido los contrayentes.
- Entrada de la novia: Oceans (Hillsong UNITED)
- Lectura: Hallelujah (L. Cohen)
- Tras los votos: Praise (Elevation Worship)
- Final: Viva la vida (Coldplay)
- Corte de la tarta: A Thousand Years (C. Perri)
A pesar de celebrarse al aire libre, el pequeño equipo de sonido que he llevado ha sido más que suficiente para que sonase perfectamente el violín eléctrico y las bases grabadas.
Hemos disfrutado mucho del buen tiempo, de las magníficas vistas y también de un pedazo de tarta nupcial.
Ya no se celebran bodas en la finca Itxasbide, y es una auténtica lástima.
La finca es espectacular y las vistas que tiene, impresionantes.
Violín eléctrico en la finca Itxasbide
Lo de hoy ha sido una excepción, y he estado tocando en una ceremonia civil celebrada en la parte baja de la finca así como en el cocktail que ha tenido lugar en la parte de arriba.
Durante la ceremonia mis amigos de Sonokando han sonorizado tanto los micrófonos como el violín eléctrico.
Los novios han ele gido personalmente el repertorio.
- Entrada del novio: Cant’t Help Falling In Love (E. Presley)
- Entrada de la novia: A Thousand Years (C. Perri)
- Sorpresa: YNCA (The Village People)
- Lectura de los votos: River Flows In You (Yiruma)
- Salida: Marry You (B. Mars)
Durante la entrada de los invitados he estado tocando diferentes temas de carácter tranquilo.
Ha sido un momento que se ha alargado en exceso por el retraso de la novia.
Menos mal que tengo repertorio para varias horas…
Ya en el cocktail, he interpretado temas más animados con mi violín eléctrico.
He ofrecido un repertorio que ha tenido una muy buena acogida por parte de los asistentes.
Personalmente, he disfrutado mucho volviendo a visitar este impresionante lugar escondido en la ladera del Monte Igeldo.