El órgano Cavaillé-Coll de la Basílica de Santa María de San Sebastián (1863) va a ser, por fin, restaurado.
Era una vieja reivindicación de muchos organistas que veían cómo esta joya de la organería romántica se iba deteriorando irremediablemente.
Los trabajos de restauración comenzarán esta misma semana y durarán aproximadamente dos años.
Su organista titular, Loreto Aramendi, ha organizado unos conciertos a modo de despedida y como homenaje al órgano.