La Basílica de Loyola, en Azpeitia, ha sido el escenario de nuestra última boda del año.
Parte central del edificio del Santuario, se accede a la misma a través de una imponente escalera.
De estilo barroco, dispone de una impresionante cúpula de veinte metros de diámetro. En su altar mayor, de estilo churrigueresco, destaca la estatua de plata de San Ignacio de Loyola, ofrecida en 1758 por la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas.