Un dúo de cuerda acompañando a una soprano, unas vistas espectaculares y un día espléndido, este es el resumen de la boda de hoy.
Sería demasiado breve para escribir una entrada en el blog, pero suficiente para describir lo que hemos tenido.
Para empezar, el hecho de tocar en el jardín del Hotel Gudamendi es un auténtico lujo.
Un espacio precioso que cuenta con una de las vistas más impresionantes de Donostia.