La preboda en la que he participado ha sido el preámbulo de una gran celebración.
Celebrada en plena playa de Ondarrreta, ha servido para dar la bienvenida a los invitados de Gorka y Natasha.
Mi participación ha finalizado en la ceremonia religiosa celebrada en la ermita de San Telmo, en Zumaia.
Ha sido una recepción muy informal, pero realizada con mucho cariño.
Preboda en Ondarreta, 2026-09-14
Tras gestionar el permiso para poder tocar en la playa, finalmente fui invitado a participar en esta celebración.
Amigos y familiares han disfrutado de una preboda en un lugar privilegiado.
El chiringuito de la playa más cercano a Loretopea ha sido el escenario de mi actuación.
Desde el primer momento los asistentes a la preboda han recibido muy bien mi propuesta, compuesta por una variedad de estilos diferentes.
Música de películas, boleros, algún tango, temas actuales… Casi todo muy conocido para el público.
Pero los invitados no han sido los únicos en disfrutar de mi música, porque la gente que paseaba por la playa o por el paseo también se han parado a escucharme.
He terminado mi actuación poco antes del comienzo de los fuegos artificiales de Semana Grande, por lo que ha sido una noche muy especial.
He estrenado un nuevo look ibicenco para la ocasión.
Y para dar continuidad a esta preboda, he puesto música durante la celebración de la ceremonia religiosa.
Violín solo en San Telmo, 2026-08-15
Gorka y Natasha me pidieron algo sencillo para la ceremonia y pensé que el violín solo con una base pregrabada era la mejor opción.
Por ello he acudido con mi violín eléctrico y un altavoz de calidad.
La buena acústica de esta ermita ha permitido disfrutar especialmente de la música.
El repertorio lo han elegido los novios contando con mi asesoramiento.
- Entrada del novio: Nuvole Bianche (L. Einaudi)
- Entrada de la novia: Canon (J. Pachelbel)
- Lecturas: Hallelujah (L. Cohen)
- Rito del matrimonio: Ave Maria (F. Schubert)
- Firmas: River Flows In You (Yiruma)
- Salida de los novios: Viva la vida (Coldplay)
Para la salida, me he situado en la puerta de la ermita.
De esta manera, con el altavoz en el exterior, la música ha tenido mayor protagonismo.
Aunque no hubiese esperado lo sucedido…
Los invitados se han quedado conmigo hasta acabar la canción de Coldplay, cantando mientras yo tocaba.
Ha sido un momento espectacular.