Un violín solista ha sido el encargado de poner música a una de las ceremonias más especiales en la que hemos participado.
Una elopement wedding celebrada en un lugar espectacular y en el que el tiempo ha puesto el broche de oro al acontecimiento.
El enclave elegido para la celebración ha sido el pequeño mirador que se encuentra en Loretopea, casi rozando el agua de la bahía donostiarra.