Hoy hemos vuelto a la iglesia de San Pedro, situada en el puerto donostiarra, para tocar en una boda.
Una iglesia que es una de las grandes olvidadas por la mayoría de los donostiarras. Ubicada en pleno muelle donostiarra, es una construcción de piedra caliza que destaca entre las casas del puerto.
Ha sido una ceremonia para celebrar unas bodas de oro en la que las intervenciones de la familia han sido una constante que han aportado un extra de emoción.